30 agosto 2006

Salitre - Quique González

Algunas flores crecen en las dunas
sube la marea y se hacen invisibles
algunas duermen a la luz de la luna
persiguiendo sueños imposibles.

29 agosto 2006

Por ti... mi tormento

Te quiero… por cada uno de tus besos, esos tan suaves y dulces que siempre me dabas, esos que me demostraban la pasión que sentías, esos que solo has sabido darme tú.

Te quiero… por tu forma de mirarme, cada una de esas miradas que conseguían transmitirme más que todas las palabras del mundo, porque esos ojos solo los tiene un ángel, por hacerme ver el cielo en ellos.

Te quiero… por todos tus abrazos, mi mejor medicina, los que todo curaban, aunque todo fuese mal, tus abrazos me llenaban de energía difícil de conseguir con cualquier otra cosa… porque entre tus brazos me sentía única, porque sabía que entre ellos nada malo me iba a pasar.

Te quiero… por tu forma de cuidarme, por tus caricias en mi cara, por acariciarme los labios con tus dedos cada noche, por decirme que te encantaban…

Te quiero… por pasear conmigo de la mano, por pasar las horas en nuestro faro, por cubrirme de un manto de estrellas, por hacerme esperar ese primer beso tuyo junto al mar, por darme todo aquella noche bajo la luna…

Te quiero, por cada uno de tus susurros, por como me decías “Te quiero” al oído, por el cosquilleo que me hacías sentir cada vez que te escuchaba…

Te quiero, por despertarme a tu lado y dedicarme una sonrisa, por decirme cada mañana lo guapa que te parecía, por abrir los ojos y encontrarte mirándome en silencio… como si fueses mi ángel de la guarda…

Te odio por tus silencios vacíos, porque cada vez que callabas se me iba secando el alma…

Te odio… por atarme con aquella cuerda que acabó ahogando mis esperanzas…

Te odio… por convertirte en mi enfermedad, en una droga que me esta matando lentamente, porque sin ti no puedo seguir adelante, porque… a pesar de todo lo malo te has convertido en mi obsesión… porque no te puedo quitar de mi cabeza, y lo peor… no te puedo quitar de mi corazón.

Te odio, por no recordar tu último beso, por dejar que me rindiera, por no luchar por mí…por dejarme marchar...

Te odio… porque no hay noche en el que no aparezcas en mis sueños, porque no hay cosa que no me recuerde a ti, porque no hay dia que no llore por ti…

Te odio por dejar que todo esto haya pasado… por haberme olvidado… porque tu besos ya no son míos… porque tus ojos ya no me miran… porque tus brazos no me protegen, porque ahora paseo sola… porque empiezo a olvidar el sonido te tu voz…

Te odio porque TE QUIERO…

Bueno aquí da inicio mi primer paso en el mundo de los blogs... no se que tal se me dará, pero al menos puede servirme para explayarme con mis rayadas mentales, que no es poco...

De momento no quiero cargar mucho esto, asi que ahi os dejo con uno de los mejores fragmentos de ese gran libro que todo el mundo deberia leer... El Principito de Antoine Saint Exupéry




-¡Ah, muchachito, muchachito, cómo me gusta oír tu risa!

-Mi regalo será ése precisamente, será como el agua...

-¿Qué quieres decir?

La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecítas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido...

-¿Qué quieres decir? -Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír!